lunes, 9 de junio de 2014

NOSOTROS O ELLOS Nº 130

LAS CAUSAS DE TODAS LAS COSAS.

De TALES a LENIN. Un repaso sobre la historia de la Filosofía y los filósofos.

28. Las tres etapas: De Tales a Lenin: Hobbes


Hobbes Tomás (1588-1679)

¿Los hombres se agregan en sociedad instintivamente o por necesidad?

“Entre los individuos no existe un amor natural (el hombre no es un animal social), sino sólo una explosiva mezcla de temor y de necesidad recíproca que, de no ser por la regulación del Estado, daría origen a una incontrolable serie de violencias y atropellos”. 

“Justamente porque el contrato que funda toda sociedad humana posee carácter artificial, es necesario que el Estado sea absoluto, soberano y potente, así como capaz de suprimir cualquier intento de imposición del interés personal. Los hombres sólo podrán abolir cualquier forma de antagonismo recíproco, reconociéndose como súbditos de una autoridad externa: El Estado”. (Del Leviatán).

Hobbes deducía que el antagonismo recíproco sería predominante si los súbditos se transforman en ciudadanos y adquieren el derecho a juzgar la cosa pública.

¿Se puede comparar la sociedad humana con la creada por los animales políticos (abejas y hormigas)?

“Es verdad que algunas criaturas vivas, como las abejas y las hormigas, viven en sociedad (y son por ello enumeradas por Aristóteles entre las criaturas políticas); y, sin embargo, no tienen otra dirección que sus juicios y apetitos concretos, y no poseen la palabra con la que la una pueda significar a la otra qué piensa que podría ser ventajoso para el beneficio común. Por eso, quizá algunos quieran saber por qué el género humano no puede hacer lo mismo. Respondo:

“Primero, porque los hombres están continuamente en competición por el honor y la dignidad, lo que no sucede entre esas criaturas. En consecuencia, entre los hombres surgen, sobre esos fundamentos, la envidia y el odio y, en fin, la guerra; entre aquéllas, en cambio, no es así.

“Segundo, porque entre esas criaturas el bien común no difiere del privado, y siendo ellas por naturaleza propensas a su bien privado, procura con éste el beneficio común. Pero el gozo del hombre consiste en compararse con otros hombres.

“Tercero, porque estas criaturas, no teniendo (como el hombre) el uso de la razón, no vení ni creen ver culpa alguna en la administración de sus asuntos comunes, mientras que entre los hombres hay muchísimos que piensan que son más sabios y más capaces de gobernar la cosa pública que otros; éstos se esfuerzan en reformar y en renovar, algunos de un modo, otros de otro, y llevan a la división y a la guerra civil.

“Cuarto, porque estas criaturas, si bien tienen de algún modo el uso de la voz para darse a conocer la una a la otra los propios deseos y aficiones, están falta sin embargo de aquel arte de la palabra por el cual algunos hombres pueden representar a los otros lo que es bueno bajo el aspecto del mal y lo que es malo bajo el aspecto del bien, y aumentar o disminuir la aparente grandeza del bien y del mal, dejando insatisfechos a los hombres turbando su paz según su voluntad.

“Quinto, porque las criaturas irracionales no pueden distinguir entre injuria y daño; por eso, mientras se encuentra a su gusto, no se sienten ofendidas por sus compañeras, mientras que el hombre es más turbulento cuando más se encuentra a su gusto; es entonces, de hecho, cuando más se desea mostrar su sabiduría y censurar las acciones de quien gobierna el Estado.

“En fin, porque el acuerdo entre esas criaturas es natural, mientras que el que existe entre los hombres es sólo pacto y es artificial. No es extraño, pues, que (además del pacto) se requiera algo más para hacer que su acuerdo sea constante y duradero; es decir: un poder común que los sujete y refrene y que dirija sus acciones hacia el beneficio común.

Contrato social:
Teoría por la que la constitución de los hombres en sociedad no fue un suceso natural o instintivo sino el fruto de un pacto: un contrato originario que puso fin al estado de naturaleza. Teoría adoptada tanto por los absolutistas (Hobbes) como los liberales (Locke).

Absolutismo:
Teoría desarrollada por Hobbes para oponerse a la liberal y democrática, basada en estos principios: a) Indivisibilidad del poder soberano que debe desembocar en una sola institución (ya sea un hombre o asamblea); b) deber de obediencia de los súbitos; c) superioridad del Estado sobre la ley: el soberano no está vinculado por ningún contrato social a sus súbditos, los cuales, en cambio, estipulan entre ellos un contrato negativo, privándose de toda libertad personal; d) prohibición de tiranicidio y de toda rebelión cualquiera, incluso cuando el soberano actúe en contra de los intereses de los súbditos y e) la fusión de la autoridad política con la religiosa.

Guerra de todos contra todos:
Para Hobbes la inevitable condición del hombre en el estado de naturaleza es aquella en la que cada individuo, no vinculado por la ley o por un poder supremo, se vuelve lobo para los otros. 

Estado de naturaleza:
Teoría que señala que antes de estipular cualquier contrato social, los individuos vivían aislados unos de otros y sin ninguna organización estatal… Tal estado de naturaleza estaría dominado por la guerra de todos contra todos.

“A pesar de sus relaciones personales con los círculos monárquicos, Hobbes no fue el ideólogo de la aristocracia feudal, sino de la nobleza aburguesada, aliada con la burguesía. Se reconcilió con Cromwell, que implantó una dictadura de la  burguesía y un severo Poder del Estado, cuya idea defendió Hobbes.

Al pronunciarse por la subordinación de la religión y la iglesia al Poder del Estado, por el materialismo en la filosofía y en la ciencia, y contra toda clase de pretensiones de la religión, Hobbes defendía la línea de la evolución burguesa en Inglaterra.

La reacción atacó furiosamente su concepción filosófica y sus obras “sobre el ciudadano” y “leviatán”, que por una sentencia de la Universidad de Oxford fueron quemadas durante la restauración de los Estuardos”.

“Hobbes es sucesor directo y continuador de la filosofía de Bacon, de quien fue amigo personal. Apoyándose en el superior desarrollo de las matemáticas y de las ciencias naturales, sistematizó el materialismo de Bacon, apartando de él su incongruencia teológica, pero imprimiéndole al mismo tiempo un acabado carácter mecanicista y metafísico”…

“El provecho y el bienestar del hombre es para Hobbes, como para Bacon, la finalidad de la filosofía. La filosofía es la ciencia de los cuerpos; donde faltan cuerpos reales la filosofía no tiene nada que hacer.

Según Hobbes existen dos clases de cuerpos: cuerpos naturales y cuerpos artificiales. Entre los artificiales incluye al Estado como producto de la voluntad y del contrato humano. El hombre ocupa un lugar intermedio; de un lado, representa un cuerpo natural y, del otro, crea cuerpo artificiales, como el Estado”.

“Partiendo de ese punto de vista, Hobbes divide su filosofía en tres partes principales: sobre el cuerpo, sobre el hombre, sobre el ciudadano”.

“La clasificación de las ciencias de Hobbes está construida también sobre indicios objetivos: de las ciencias que estudian las propiedades generales de los cuerpos, pasa a las ciencias que estudian sus propiedades particulares.

La lógica (ciencia general del método) ocupa el primer lugar en el sistema de las ciencias. Le siguen la ontología (que estudia las propiedades más generales de los cuerpos), la geometría, la mecánica, la física (que estudian sus propiedades particulares), la psicología, la ética (que estudian al hombre como cuerpo) y la política (que estudia el Estado)”.

Obras:
“Objeciones a las Meditaciones metafísicas de Descartes”, “Del ciudadano”, “Levitán”, “Del cuerpo”, “Del Hombre”, “Diálogo entre un filósofo y un estudiante del derecho consuetudinario inglés”.

Hobbes fue continuador de las obras de Bacon creando todo un sistema de materialismo metafísico. Todo lo existente en la naturaleza, orgánicos e inorgánicos, los unificó y los consideró mecanismos:

 “el corazón es el resorte, los nervios son las cuerdas, y las articulaciones las ruedas que comunican el movimiento a todo el cuerpo”

Dios no ingresó en su lista. Para él Dios no era objeto de la ciencia, lo era de la fe.

Podemos decir que desarrolló con gran claridad lo que se conoce como doctrina del  “mecanicismo científico” aplicando por primera vez esos principios a las funciones mentales, tesis tan audaz que fue en su época considerada como una “herejía” y en la actualidad como un “lejano precursor de la cibernética”.

En El Capital Marx se refiere a este filósofo inglés, exponente del materialismo mecánico. En el Libro I – Tomo I página 228 (Capítulo IV Transformación del dinero en capital) escribe:

El capital surge únicamente donde el poseedor de los medios de producción y de existencia encuentra en el mercado al trabajador libre como vendedor de su fuerza de trabajo, y esta condición histórica envuelve toda una historia universal. Por eso el capital anuncia desde un principio una época en el proceso social de producción. Y allí hace una referencia a Hobbes extraídas de Leviatán: “El valor de un hombre es, como todas las demás cosas, su precio: lo que se pagaría por el uso de su fuerza.”   


Oscar Natalichio
Centro de Estudios Económicos y Sociales (CIEYS)
Junio: Presencia de la bandera nacional.
oscarnatalich@fibertel.com.ar

Próximo capítulo:

29. Las tres etapas: De Tales a Lenin: Pascal y Spinoza


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