miércoles, 11 de diciembre de 2013

NOSOTROS O ELLOS Nº 57

EL IMPERIALISMO Y SUS GUERRAS: LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL (2)

Ayudar a Alemania entregándoles Checoslovaquia y recordándole a Hitler hacia dónde debía dirigir la agresión. Así actuaron los países “aliados” no “preparados”: Así actuaron Francia e Inglaterra.

Para que esto sea posible, a mediado de 1938 llega a Checoslovaquia un inglés pro nazi, Lord Runciman, a fin de “mediar” entre el gobierno checo y el partido alemán fascista de Geinlein, convirtiendo un problema interno en una cuestión internacional; y el 15 de septiembre de ese año se resuelve el futuro de Checoslovaquia (su desmembración) en una reunión entre el presidente del Consejo de Ministros de Inglaterra, Chamberlaim y Hitler. Sólo cuatro días después, el 19, los gobiernos de Francia e Inglaterra exigen al gobierno checo la entrega de todos los territorios en donde la población germana superara el 50%. EEUU respaldó todo lo actuado. Como el gobierno checo vacilaba el 21 (sólo dos días después) se le envía un fuerte ultimátum.

La URSS, en cambio, estaba dispuesta a respetar el tratado, aún sola. A tal efecto concentró 30 divisiones en la frontera y puso alerta a su aviación, pero el gobierno checo rechaza la ayuda y el mismo 21 capituló ante Francia e Inglaterra y el 22, sólo unas horas después, Chamberlaim se reúne de nuevo con Hitler y le informa que los Sudetes pueden ser transferidos a Alemania. A Hitler le parece poco y exige la realización de plebiscitos (organizados por él) en las regiones donde los alemanes son minorías y, además, exigió que Checoslovaquia satisficiera las demandas territoriales de Polonia y Hungría.

El 29 y 30 de septiembre se reúnen, en Munich (Alemania), Hitler, Mussolini, Chamberlaim y Daladier; allí consolidan el desguace de la nación checa a quien, además, le exigen que anule su tratado con la URSS.

El 6 de diciembre de 1938 se firma una declaración franco-germana de no-agresión. Así la seguridad de ambos países quedaba “garantizada”. Para Francia e Inglaterra eso significaba que todos los caminos conducían ahora a Moscú. Para EEUU también, el New York Time aseguraba que ese tratado franco-germano “era una criatura norteamericana” La idea de utilizar a una Alemania que, entre todos hacemos más poderosa, para destruir al socialismo, avanza. Después nos quedaríamos con la URSS y también con Alemania, piensan (y lo manifiestan) los dirigentes yanquis.

Frente a esta situación los soviéticos actuaban. Se convoca al XVIII Congreso del Partido Comunista que resuelve: 1) Continuar con la política de paz y por el fortalecimiento de las relaciones con todos los pueblos y países del mundo; 2) Vigilar e impedir que las provocaciones arrastren a nuestro pueblo a un conflicto; 3) Fortalecer el ejército y la marina rojas y 4) Afianzar las relaciones internacionales de amistad con los trabajadores de todo el mundo por la paz y la amistad de los pueblos.

Incentivada por los gobiernos de los EEUU, Francia e Inglaterra, Alemania prepara ahora su agresión contra Polonia. En octubre de 1938 Hitler exige que se le entregue Danzig y el corredor que unía Polonia con el Báltico.

El 15 de marzo de 1939 Alemania consolida la ocupación de Checoslovaquia: Bohemia y Moravia, que pasaron a ser “protectorado alemán” y Eslovaquia, que fue declarado “estado independiente” con un gobierno pro fascista. Unos días después Hitler exige a su aliada Lituania la faja costera de ese país quien la entrega con prontitud.

En abril de ese mismo año (1938) tropas conjuntas de Italia y Alemania invaden Albania sin consultar con sus aliados del pacto de Munich: Francia e Inglaterra.

Un mes antes Hitler había entregado a Hungría la Ucrania subcarpática que pertenecía a Checoslovaquia.

Mientras, en Alemania, los ideólogos del “Tercer Imperio” comenzaron a reclamar las colonias ocupadas por Francia e Inglaterra luego de la derrota alemana de la primera guerra mundial. Tal como lo afirmaba Lenin, una vez surgido el imperialismo, una vez finalizado el reparto de la Tierra entre ellos, en el futuro, cualquier modificación se debía realizar desplazando a otros colonialistas.

Francia e Inglaterra comenzaron a temer que el imperialismo alemán no estuviese dispuesto a respetar los intereses de sus imperialismos y deciden, por primera vez, ejercer una tibia presión diplomática.

El gobierno inglés anuncia a Polonia que le da garantías que protegen su integridad territorial, lo que no cumplió. Igual “seguridad” le ofrece a Rumania y Grecia.

En marzo de 1939 Inglaterra y Francia habían iniciado unas formales negociaciones con la URSS, conversaciones que duraron cuatro meses. Objetivo: no llegar a ningún acuerdo, pero mostrar a Alemania que podrían hacerlo. Y, por vigésima vez, convencer a Alemania que si  atacaba a la URSS, ellos nada harían para impedirlo.

En esas conversaciones la URSS ofreció a Francia e Inglaterra, si era agredida por Alemania, 136 divisiones, 5 mil piezas de artillería, 10 mil tanques y 5 mil aviones. Los ingleses ofrecieron ¡5 divisiones de infantería y una de tanques!

Mientras, en Inglaterra, este país (olvidándose de Francia) ofrecía a Alemania toda la Europa sureste y Polonia (a la que sólo unos meses atrás había garantizado defender) y considerar a la URSS y a la China “zonas en que Alemania e Inglaterra podrían encontrar amplias posibilidades para aplicar sus fuerzas”.

Pero el imperialismo alemán no deseaba compartir el reparto del mundo a medias, con Inglaterra. Y se prepararon para invadir Polonia, donde contaban con la “indiferencia” de su presidente, el traidor Beck.

La situación de la URSS era muy crítica y compleja. Por un lado la amenaza de Alemania con el apoyo no declarado de Francia, Inglaterra y los EEUU.

En oriente, los japoneses en 1938 intentaron irrumpir en territorio soviético siendo derrotados por el ejército rojo.

En 1939 los japoneses invaden Mongolia, aliada a la URSS, y son nuevamente derrotados por el ejército rojo en el río Jalín-gol.

Japón, alentado por Inglaterra, dispone realizar una gran ofensiva contra la URSS. Ante esta situación los soviéticos, aún sabiendo de su seguro no-cumplimiento, en agosto de 1939 concretan un pacto de no-agresión con Alemania. El objetivo: ganar tiempo y crear condiciones más favorables para la defensa de su territorio y de su sistema.

Y la “guerra” comienza, el 1º de septiembre de 1939, pero comienza entre los países imperialistas.

Los alemanes, en virtud de las tibias presiones de Francia, Inglaterra y los EEUU; en virtud de los acontecimientos ocurridos en China, Etiopía, España, Austria, Checoslovaquia y Albania; en virtud del pacto de no-agresión firmado con la URSS, llegaron a la conclusión de que era menos riesgoso para ellos comenzar la guerra por el predominio mundial derrotando a sus rivales imperialistas, que enfrentar a la URSS. Eso lo harían luego y no sería un enfrentamiento, sería un paseo.

El 1º de septiembre de 1939 Alemania invade Polonia. Para hacerlo aparece la tradicional “justificación”. Una tropa de criminales nazis, utilizando uniformes del ejército polaco, ataca la emisora radial alemana de la ciudad fronteriza de Gluwitz. Los alemanes responden a la “agresión” ocupando Polonia. Esta acción se considera el inicio de la segunda guerra mundial.

Con motivo de la invasión a Polonia, Inglaterra y Francia se ven obligadas a declarar la guerra a Alemania, se trataba de una declaración formal, la llamada “extraña guerra” ya que, paralelamente, insistían de un acuerdo con Hitler que desencadenara la guerra soviética-germana.

El gobierno polaco abandonó a su población, masacrada por los nazis. Junto con el mando superior militar, los miembros del gobierno huyeron al extranjero llevándose el oro del banco nacional. Fueron los ciudadanos polacos, las brigadas obreras comunistas y socialistas, las que ofrecieron resistencia al poderoso ejército alemán. La lucha se mantuvo hasta el 2 de octubre.

El gobierno soviético no contempló este accionar sin tomar decisiones. Sabía que en algún momento atacarían a la URSS, sabía que, tarde o temprano, Hitler acordaría volcar sus fuerzas contra la naciente nación socialista. Por eso, cuando Alemania invade Polonia, surge en la URSS la necesidad de crear una barrera defensiva para detener el avance nazi. El ejército rojo ingresa a Bielorrusia occidental y en Ucrania occidental, territorios que habían sido anexados por Polonia en 1920, donde se los arrebataron a la naciente república soviética.

Comienza la defensa de la patria de los trabajadores, comienza la defensa de la patria, comienza lo que más adelante se convertirá en la Gran Guerra Patria.

En Letonia, Lituania y Estonia se había instalado el poder soviético en 1918 por parte de los trabajadores, pero pronto fueron derrotados por los “blancos”, los que con apoyo extranjero instauraron un gobierno títere en 1919.  En 1940 los trabajadores logran destituir a esos gobiernos pro fascistas y, en el mes de agosto de ese año, resuelven integrarse a la URSS. Igual actitud adoptan Bucovina y Moldavia.

En los planes del imperialismo estaba utilizar a Finlandia como una cabeza de puente para atacar a la URSS, en particular a Leningrado, la segunda ciudad en importancia, situada a sólo treinta y un kilómetro y medio de la frontera.

En conocimiento de ello, la URSS propone a Finlandia trasladar la frontera a 60 kilómetros, otorgando, a cambio, el doble de territorio en la región de Carelia.

Los finlandeses rechazan la propuesta, una decisión que podía esperarse, pero, incentivados por Inglaterra y los Estados Unidos, comienzan a efectuar una escalada de provocaciones que desembocan, en noviembre de 1929, desatando la guerra entre Finlandia y la URSS.

La estrategia de los monopolios era clara desde el inicio. No dar tregua al primer país socialista, agredirlo por todos los frentes posibles, desgastarlo, utilizando para ello todos los recursos necesarios y todos los métodos a su alcance. “El bebé debe ser ahogado en su cuna”, la máxima de Churchill. Pero los sucesos mostrarían a los monopolios que el camino no iba a ser llano.                                                  Continúa…

Oscar Natalichio
Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIEYS)
10/12/2013
A 30 AÑOS DE LA RECUPERACIÓN DE LA DEMOCRACIA FORMAL






No hay comentarios:

Publicar un comentario